La transformación territorial en Canarias se está produciendo de manera acelerada, con más intensidad en los espacios más explotados económicamente aunque afecta a todos los espacios insulares, incluso los situados en los lugares de menor accesibilidad. Aunque la transformación territorial actual suponga eliminar los elementos del paisaje natural y tradicional, conservar la memoria de esos paisajes es de gran importancia para conocer su evolución.
En este caso estudiaremos la evolución del sector de Tamaraceite, en Gran Canaria, desde el año 1951, en el que persistía el modelo agrario hasta la actualidad, momento en el cual se produce una ocupación urbanística del territorio como almacén de promociones de viviendas y centros comerciales dejando los equipamientos públicos obsoletos e insuficientes.
Tamaraceite en 1951 (FOTO: Grafcan)
En esta primera imagen tenemos la situación territorial en 1951. El color oscuro indica cultivos. El dominante es la platanera. Se observa también una gran cantidad de parcelas en abandono al tiempo que se dan otros cultivos estacionales en diversos sectores como al noroeste del núcleo de Tamaraceite. En esta etapa destaca el núcleo urbano de Tamaraceite, agrupado en torno a La Montañeta con un núcleo secundario en la Cruz del Ovejero. Más hacia el oeste podemos observar el núcleo de Jacomar. Hacia el este, aparece el núcleo de Casas de Abajo. Aparecen en este sector diversas casas de campo aisladas, desaparecidas en gran parte hoy en día. En la toponimia de la zona aparecen referencias relacionadas con explotaciones agrícolas como la Finca de Matos y la Finca de Hoya Ayala así como otros topónimos vinculados a esta actividad como los Llanos de la Cobranza, actualmente sepultados bajo la zona comercial de Tamaraceite sur y La Suerte que da nombre al reparto de tierras.

Tamaraceite en 1966 (FOTO: Grafcan)
En esta segunda imagen tenemos la situación territorial en 1966. El cultivo de platanera se mantiene estacionario, observándose incluso alguna ampliación al noroeste de la imagen y al oeste del núcleo de Tamaraceite. Se observa una disminución de los cultivos ordinarios. El espacio urbano ha aumentado del mismo modo apareciendo el núcleo de Piletas y una mayor colmatación en torno a Cruz del Ovejero. Destacan dos elementos característicos que son los denominados "grupos" en Tamaraceite, las viviendas del antiguo Patronato, al norte del núcleo de Tamaraceite y el cementerio de San Lázaro, en el extremo oriental de la imagen.
Tamaraceite en 1977 (FOTO: Grafcan)
En esta tercera imagen tenemos la situación territorial en 1977. Observamos una cierta reducción de los espacios cultivados aunque siguen con una presencia importante. Se produce una ampliación del espacio urbano, con una densificación del entorno de Cruz del Ovejero añadiendo la construcción de infraestructuras educativas y deportivas al norte de este enclave, así como al oeste del mismo. Se observa una densificación de núcleos como Piletas y la aparición de otros como Lomo de los Frailes y La Suerte.
Tamaraceite en 1987 (FOTO: Grafcan)
En esta cuarta imagen se observa una reducción drástica de los espacios cultivados manteniendo bolsas de mayor importancia al oeste de la imagen y, en algunos espacios, al sur de la carretera general del norte, manteniéndose muy pocos espacios al norte de dicha vía como al sureste de Lomo Los Frailes y al noroeste de Cruz del Ovejero. Los espacios urbanos siguen aumentando con la aparición de nuevos barrios como La Galera, Isla Perdida y Almatriche y el avance hacia la colmatación de otros como Piletas, La Suerte, Lomo de los Frailes, así como Cruz del Ovejero. El proceso de conformación y crecimiento de estos barrios se va produciendo por la llegada de familias procedentes del interior de la isla de Gran Canaria formando parte del proceso de despoblación masivo de las áreas rurales.
Tamaraceite en 1998 (FOTO: Grafcan)
En esta imagen se observa el inicio de la transformación a gran escala de este sector territorial. Los cultivos ocupan una situación marginal y la ampliación de los núcleos urbanos es dominante. Se ha producido la colmatación de los barrios de Lomo de los Frailes, La Suerte, Piletas, Isla Perdida y La Galera aparte de otros como Hoya Andrea y Cuesta Blanca así como la urbanización de nuevos espacios en torno a los núcleos mencionados destacando la urbanización del espacio entre los núcleos de Tamaraceite y Lomo de los Frailes. De igual modo se observan los inicios de la urbanización de Siete Palmas. Se observa, igualmente, la traza de la vía de circunvalación GC-3 que genera una bolsa de suelo marginal entre el núcleo de Tamaraceite y la propia vía.
Tamaraceite en 2008 (FOTO: Grafcan)
En esta nueva imagen observamos un continuo urbano entre el Lomo de los Frailes y La Suerte con otros núcleos anexos como Piletas-Isla Perdida. En torno a un eje estructurante de dos avenidas enlazadas por medio de rotondas se ha colmatado el espacio urbano con promociones de viviendas de varias alturas. Al sur de la vía GC-3 se mantienen algunas áreas de cultivo. En esta fecha, queda al margen de la urbanización la bolsa de suelo marginal entre Tamaraceite y la vía GC-3.
Tamaraceite en 2018 (FOTO: Grafcan)
En esta nueva imagen se observa la urbanización de la bolsa de suelo anteriormente mencionada, llamada Tamaraceite sur, por medio de un conjunto de centros comerciales, quedando diversos espacios marginales con su urbanización planificada.
Tamaraceite en 2025 (FOTO: Grafcan)
En esta última imagen es posible observar la culminación de esta fase de expansión urbana en Tamaraceite con la colmatación de los últimos espacios entre el barranco de Jacomar, al oeste y el barranco de Tamaraceite, al este, con los límites norte de Los Giles y al sur de la vía GC-3. Diversas movilizaciones ciudadanas frenaron intentos de urbanización en la vega de San Lorenzo, al sur de la zona estudiada. Quedan dentro de esta zona espacios referentes agrícolas en abandono como la finca de Jacomar y el espacio situado entre el barranco de Tamaraceite y el núcleo de Las Perreras, espacios de gran valor para preservar la vinculación del territorio con otros modelos de organización menos masificados.
Esta evolución supone una transformación total del espacio territorial analizado sometido a fuertes presiones urbanísticas debido a la cercanía a la capital insular favorecidas por la falta de una planificación territorial equilibrada que buscara un equilibrio entre diferentes usos del suelo. La evolución del modelo socioeconómico en Canarias genera un crecimiento ilimitado totalmente contrario a la calidad de vida y la preservación del territorio.
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